Samboal: “Las calles del Plan Asfalto están deplorables porque se preparó tarde, mal y con una oferta anormalmente baja”
Publicado el 3 de febrero de 2026
El pavimento de numerosas calles de Ávila ofrece un aspecto “deplorable” incluso habiendo sido incluido recientemente en el denominado ‘Plan Asfalto’ de la ciudad. Una situación que los abulenses padecen a diario en sus desplazamientos y que “es fruto de la dejadez, de la poca vigilancia y de la nula capacidad de gestión de los responsables políticos del Área de Urbanismo del Ayuntamiento y, en última instancia, del alcalde”. Es la valoración de la concejala del PP, María José Martín Samboal, hace de una situación que “lejos de solventarse, se parchea, se remienda y se alarga, como sucede desde este martes con la rotonda donde confluyen la avenida de Madrid y la avenida de Portugal”.
La realidad es que “más allá de uso de sal contra la nieve, el frío invernal y la humedad constante que aportan las importantes lluvias que se registran la ciudad durante este otoño-invierno, excusas que estamos acostumbrados a escuchar al alcalde, lo que ha habido es un Plan hecho tarde, mal y con una oferta aceptada por un importe anormalmente bajo, que es lo que está tras la situación de las calles recientemente asfaltadas”, explica Martín Samboal. Y es que “el ‘Plan Asfalto’ 2025 se empezó a ejecutar en octubre, en pleno otoño, época de lluvias y temperaturas inapropiadas para este tipo de trabajos que el alcalde ha intentado justificar aludiendo a obras vinculadas a Fondos Next Generation o a la red de calor, pero lo cierto es que sus decisiones tienen consecuencias visibles y negativas para los abulenses”.
Entre otras decisiones está la de adjudicar el contrato por menos de 775.000 euros a una empresa que realizó “una oferta considerada anormalmente baja, por situarse más de un 25 % por debajo del precio de salida del contrato, pero que, pese a ese indicio evidente de riesgo, se aprobó definitivamente en mayo del año pasado”, relata la edil popular.
Con un contrato adjudicado en tales circunstancias, el alcalde, el teniente de alcalde de Urbanismo y el concejal de Servicios a la Ciudad “tenían la obligación de reforzar la vigilancia, el control y el seguimiento de la ejecución de los trabajos para garantizar que no se comprometía la calidad de la obra”. Sin embargo, “lo sucedido en distintas calles demuestra justo lo contrario, porque nada han hecho con el rigor exigible”, subraya Samboal.
Las normas que regulan la calidad del asfaltado de vías públicas “son estrictas y, si hoy hay calzadas de Ávila que están peor que nunca es porque la ejecución no se controló adecuadamente y el equipo de Gobierno no cumplió con su obligación de supervisar una obra adjudicada en condiciones de riesgo, con lo que el resultado es evidente: una ciudad llena de baches, una adjudicación cuestionable y un alcalde que no asume su responsabilidad”.